Katharina Jenny Arroyo: “Cuando una niña ve a una mujer liderando una minera, un ferrocarril o una vicepresidencia, su mapa mental se amplía…ella comienza a imaginarse ahí”
Con más de 20 años de trayectoria profesional en la industria minera de nuestro país, Katharina Jenny Arroyo, egresada de Ingeniería Civil en Minas de la Universidad de Santiago de Chile, se ha consolidado como una referente y líder destacada en este sector.
Su camino en la minería comenzó en BHP donde desempeñó diversos roles, entre los que se incluyen Planificación de Mina y Gestión de Salud, Seguridad y Medio Ambiente. Posteriormente, se unió a Codelco, donde ocupó los cargos de gerenta de Productividad y Costos, y gerenta de Seguridad y Salud Ocupacional.
En el año 2016, se unió a Antofagasta Minerals en el cargo de gerenta de Seguridad y Salud Ocupacional, y, durante cinco años, fue gerenta general de Ferrocarril Antofagasta. En la actualidad, es la vicepresidenta de Asuntos Corporativos del mismo grupo minero.
Además, ha sido reconocida como Ejecutiva del Año por Mujeres Empresarias y, durante cuatro años, entre las 100 Mujeres Líderes del país por la misma organización. También fue galardonada con el Premio “Mujer Líder 2024” de la Asociación de Industriales de Antofagasta y el “Premio Andrés Ávila” de la Comunidad Minera de Chile.
La Presencia Femenina en el Mundo Laboral
A partir de su experiencia, Katharina identifica dos desafíos importantes para las mujeres en el mundo del trabajo. Primero, la expectativa implícita de demostrar constantemente las capacidades de cada una. “Muchas veces no basta con hacer bien el trabajo, pareciera que debemos hacerlo impecable, que no puedes equivocarte, que tienes que estar un poco más preparada, un poco más disponible, un poco más fuerte…” explica la egresada.
Por otra parte, la batalla interna que vive cada mujer. “La culpa..la autoexigencia..ese diálogo permanente en la cabeza donde intentas hacerlo todo bien: el trabajo, la casa, la pareja, los hijos…a veces esa voz es más dura que cualquier jefe” agrega.
Sin embargo, para ella, existen tres formas de enfrentar estos desafíos: primero, “creerse el cuento” desde la convicción y confianza en las capacidades propias; segundo, apoyarse y buscar ayuda en otros; y tercero, al liderar, no olvidar lo vivido y aprendido en el camino.
Asimismo, considera fundamental incentivar la presencia femenina para potenciar la calidad en la toma de decisiones. “Cuando incorporas mujeres, y en general diversidad real, la conversación, las preguntas y las prioridades cambian” comenta la actual vicepresidenta de Asuntos Corporativos de AMSA, “no se trata de decir que las mujeres lo hacen mejor. Se trata de entender que lo hacen diferente y esa diferencia suma”.
Destaca también la importancia del efecto espejo. “Cuando una niña ve a una mujer liderando una minera, un ferrocarril o una vicepresidencia, su mapa mental se amplía. Ella comienza a imaginarse ahí, y eso no solo transforma empresas, transforma a las personas y a las generaciones” enfatiza Katharina.
La Universidad en su Trayectoria
Para ella, estudiar en la Universidad de Santiago de Chile no solo le entregó una base técnica, sino que, por sobre todo, forjó su carácter a través de la exigencia y la rigurosidad.
Sumado a esto, valora profundamente el sello público que le inculcó la institución. “Entender que la minería no es solo números y producción, sino impacto en territorios, en comunidades, en el país…esa mirada más amplia la fui formando ahí” reflexiona.
De igual manera, cree que la Universidad tiene un rol fundamental en la promoción de temáticas de género. Por lo mismo, considera necesario: garantizar condiciones claras de respeto y equidad, a través de protocolos efectivos y no solo como documentos formales; mostrar referentes reales a las estudiantes; entregar espacios de mentoría y conversaciones honestas que transformen; e involucrar a los hombres para generar un cambio donde la corresponsabilidad sea clave.
Para las Futuras Profesionales Usach
Katharina le aconseja a las estudiantes y futuras profesionales confiar en sus capacidades para aprender, que la experiencia se construye paso a paso y el liderazgo se entrena. En base a lo último, recomienda no intentar copiar estilos que no les acomodan: “durante mucho tiempo se pensaba que había una sola forma de liderar, más dura, más rígida…con el tiempo entendí que mi forma, más cercana, más conversada, también era válida y efectiva”.
También enfatiza en la importancia de construir redes, ya sea de amigos, colegas o mentores. “La vida profesional no es una competencia solitaria, es un recorrido colectivo” agrega.
Finalmente, les recuerda a las estudiantes y recién egresadas que no esperen el momento perfecto, porque no existe “Muchas veces creemos que necesitamos sentirnos completamente preparadas antes de asumir un desafío, la verdad es que casi nadie se siente 100% lista” comenta la egresada de Ingeniería Civil en Minas.
“Si algo he aprendido es que los desafíos que más asustan suelen ser los que más te hacen crecer y, cuando miras hacia atrás, te das cuenta de que eras mucho más capaz de lo que pensabas” finaliza.
Montserrat Urrutia Bermúdez

