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17 Mar 2026
Egresados y Egresadas

Bea Gallardo-Lacourt: “La participación de las mujeres en la ciencia no es solo importante: es una necesidad estratégica, tanto para el avance científico como para el desarrollo de un país que aspira a innovar y competir a nivel global”

Bea Gallardo-Lacourt: “La participación de las mujeres en la ciencia no es solo importante: es una necesidad estratégica, tanto para el avance científico como para el desarrollo de un país que aspira a innovar y competir a nivel global”

Movida por una profunda pasión por comprender conceptos fundamentales y responder a fenómenos que la rodeaban, Bea Gallardo-Lacourt llegó a estudiar a la carrera de Ingeniería Física en la Universidad de Santiago de Chile, desde dónde sentó las bases para desarrollar una destacada trayectoria enfocada en la exploración científica de nuestro universo.

Tras su paso por el pregrado, se mudó a Estados Unidos para realizar su doctorado en la Universidad de California, Los Angeles (UCLA) y, luego de su graduación, se trasladó a Canadá para completar su postdoctorado en la Universidad de Calgary. Posteriormente, en 2019, obtuvo una competitiva beca postdoctoral en la NASA. Desde entonces, trabaja en la misma organización como investigadora afiliada al Goddard Space Flight Center y a The Catholic University of America, y como secretaria internacional de la Asociación Latinoamericana de Física Espacial (ALAGE).

Es reconocida por su investigación del fenómeno óptico STEVE (Strong Thermal Emission Velocity Enhancement), un aporte relevante para comprender la meteorología espacial y su impacto en sistemas críticos —como redes eléctricas—. Su trabajo de excelencia, la ha hecho merecedora de múltiples premios, entre los que destacan el NASA Robert H. Goddard Leadership Award (2024), NASA Group Achievement Award (2019) y NASA Robert H. Goddard Exceptional Achievement for Science Award (2019). 

La Presencia Femenina en el Mundo Laboral

Si bien Bea considera que el mundo laboral ha cambiado bastante desde que las mujeres se incorporaron de forma masiva en él, sabe que aún persisten desafíos que son transversales a todas las áreas profesionales. “En particular, la ciencia ha avanzado de manera importante en la integración de las mujeres; sin embargo, aún estamos lejos de un punto en que la presencia femenina deje de ser percibida como la excepción y pase a ser plenamente parte de la norma” comenta la egresada.

Plantea también que el sexismo continúa siendo un problema relevante. “Se manifiesta tanto en la subvaloración del trabajo realizado como en situaciones donde no somos tratadas con la misma equidad” señala Bea, argumentando que es una práctica anticuada, incorrecta y dañina para los entornos laborales.

También menciona que, entre las mismas mujeres, existe “cierta reticencia a ser asertivas” debido al temor a ser percibidas como agresivas al expresar sus opiniones con claridad. Sumado también a la falta de apoyo para aquellas profesionales que intentan equilibrar la vida familiar con su carrera y que se ven limitadas por las expectativas sociales que continúan asignando una mayor responsabilidad doméstica a las mujeres. 

A pesar de la implicancia de estos desafíos, es enfática en resaltar el valor de la presencia femenina en los entornos laborales, especialmente en el aporte de diversidad en las opiniones, ideas y formas de pensar. “La participación de las mujeres en la ciencia no es solo importante: es una necesidad estratégica, tanto para el avance científico como para el desarrollo de un país que aspira a innovar y competir a nivel global” añade.

Además, considera fundamental la representación femenina en la ciencia para las futuras generaciones, ya que influye directamente en sus aspiraciones, confianza y decisiones vocacionales. “Cuando las mujeres participan plenamente en la ciencia —como investigadoras, líderes y tomadoras de decisiones— no solo se amplía el talento disponible, sino que también se enriquecen las preguntas que se formulan, los enfoques que se utilizan y las soluciones que se proponen” reflexiona.

La Universidad en su Trayectoria

Su paso por la USACH, estuvo marcado por una sólida formación experimental y la guía de docentes destacados, como la Dra. Marina Stepanova. Según sus propias palabras, la institución no solo le entregó una formación académica rigurosa, sino también confianza en sus capacidades y un sentido de pertenencia a la comunidad científica.

Recuerda que, al ingresar a su carrera, eran muy pocas mujeres en su generación, pero eso desarrolló “un fuerte espíritu de compañerismo que hizo que la experiencia universitaria fuera profundamente enriquecedora, tanto en lo académico como en lo personal” cuenta.

Aún así, considera fundamental que cualquier casa de estudios que desee avanzar en temáticas de género, debe estar dispuesta a promover espacios de conversación abiertos, honestos e, incluso, incómodos, con el objetivo de crear mejoras concretas.

Sumado a esto, se debe contar con políticas claras, visibles y coherentes frente a situaciones de acoso o discriminación. “Esto no solo protege a quienes se ven afectados, sino que también establece estándares culturales que orientan el comportamiento dentro de la comunidad” enfatiza la egresada.

También afirma la importancia de fortalecer las acciones preventivas, a través de formaciones en equidad de género y programas de mentoría para mujeres. “Estas medidas contribuyen a construir entornos más inclusivos, respetuosos y equitativos, que favorecen el desarrollo académico y personal no solo de las mujeres, sino también de toda la comunidad universitaria” añade la investigadora.

Para las Futuras Profesionales Usach

Bea invita a las estudiantes y próximas egresadas a atreverse a romper los esquemas establecidos, especialmente en un país donde las mujeres crecen con expectativas que las limitan a ser más reservadas y cautas.

“Hace algunos años me di cuenta de que, a pesar de ser una mujer morena de un metro y medio, en muchos contextos he vivido mi vida y expresado mis ideas con la misma libertad con que lo haría un hombre blanco de dos metros” cuenta la egresada, “esa reflexión me hizo consciente de cuánto influyen los estereotipos y de lo importante que es no dejar que definan nuestros límite” 

Por último, les recuerda que, debido a lo anterior, es fundamental que aprendan a escuchar su propia voz y se rodeen de personas que crean en ellas, dado que ninguna trayectoria profesional se construye en solitario.

Montserrat Urrutia Bermúdez