Elisa Marchant Mayol: “La presencia femenina cumple un rol transformador: genera referentes, amplía horizontes de posibilidad y contribuye a superar barreras culturales o sociales”
Desde sus primeros años como estudiante de Psicología de la Universidad de Santiago de Chile, Elisa Marchant Mayol definió como eje central de su carrera la comprensión de los procesos de aprendizaje. Esta convicción la llevó a especializarse con un Magíster en Psicología Educacional y, posteriormente, un Doctorado en Educación Superior.
Desde entonces, su trabajo se ha desarrollado principalmente en el ámbito de la educación superior. El inicio de su trayectoria profesional fue en su propia casa de estudios, primero como docente y luego en la Vicerrectoría Académica, donde participó en un proyecto sobre el Sistema de Créditos Transferibles. Su camino continuó en el Ministerio de Educación, contribuyendo al diseño de una política pública que vincula la educación superior con el mundo del trabajo.
Posteriormente, asesoró a otras Vicerrectorías Académicas de múltiples instituciones del país, liderando sus procesos de mejora en la calidad del aprendizaje y desarrollo curricular. En la actualidad es Vicerrectora Académica de la Universidad Finis Terrae, desde donde conduce estrategias orientadas a la calidad formativa, la innovación académica y la consolidación de entornos educativos.
La Presencia Femenina en el Mundo Laboral
Desde su experiencia, Elisa reconoce que uno de los principales desafíos para las mujeres es el acceso y permanencia en espacios de toma de decisiones. “Históricamente, los cargos de alta dirección en Universidades han estado mayoritariamente ocupados por hombres, reflejando brechas estructurales que es necesario seguir abordando” comenta la egresada.
Agrega también que, aunque los avances han sido recientes, son de gran significancia. “En 2004, Mónica Jiménez asumió la rectoría de la Universidad Católica de Temuco, marcando un precedente histórico. En 2021, Elisa Araya se convirtió en la primera rectora electa de una universidad estatal, la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación” cuenta la Vicerrectora, “a ello se suman liderazgos como los de Rosa Devés en la Universidad de Chile y Fernanda Kri en la Universidad de O’Higgins”.
En la misma línea, es enfática al resaltar la importancia de promover la participación femenina en los diferentes espacios profesionales, ya que responde no solo a un principio de justicia, sino también a criterios de calidad y sostenibilidad en las instituciones. “La evidencia muestra que la diversidad en equipos directivos mejora la toma de decisiones, amplía perspectivas y favorece la innovación” , argumenta Elisa.
Además, plantea que: “En sectores históricamente masculinizados, la presencia femenina cumple además un rol transformador: genera referentes, amplía horizontes de posibilidad y contribuye a superar barreras culturales o sociales que pueden limitar el desarrollo profesional de las mujeres”.
La Usach como Motor de Equidad
Elisa recuerda su paso por la Usach como un evento decisivo en la construcción de su identidad académica y profesional. En ella, descubrió el propósito de su carrera: “contribuir al mejoramiento de los procesos de aprendizaje en la educación superior.” Asimismo, asegura que, su experiencia universitaria, influyó en su concepción del liderazgo universitario, siendo uno que “articula excelencia académica, responsabilidad social y promoción de la equidad”.
Sin embargo, en cuanto al papel de la Universidad —como de otras instituciones de educación superior— considera que es necesario avanzar desde las normativas de equidad vigentes hacia una transformación cultural profunda, la cual debe implicar: consolidar ambientes formativos libres de violencia y discriminación; promover una cultura institucional que reconeza la dignidad de mujeres y hombres; asegurar una mayor presencia de académicas en roles de liderazgo y potenciarlas como referentes disciplinares; y fortalecer los mecanismos de prevención, acompañamiento y seguimiento.
Para las Futuras Profesionales Usach
Por último, motiva a las futuras profesionales de la Universidad a construir sus trayectorias con claridad de propósito y confianza en sus capacidades. “La etapa universitaria es una plataforma estratégica para desarrollar excelencia académica, redes y liderazgo” recuerda Elisa.
Asimismo, las invita a no limitar sus aspiraciones por estereotipos de género y a buscar activamente espacios donde puedan incidir. “El liderazgo femenino no solo impacta en las trayectorias individuales, sino que contribuye a transformar instituciones y ampliar oportunidades para las generaciones que vienen” finaliza la egresada.
Montserrat Urrutia Bermúdez

